El proyecto

Un grupo de vallisoletanas hemos decidido dar un paso adelante y recuperar para la vida p煤blica de la ciudad este espacio que se encuentra tras nosotras, y que hemos bautizado con el nombre de La Molinera. Llevamos varios meses trabajando en materializar este proyecto que hoy, finalmente, podemos presentar p煤blicamente.

Presentaci贸n Centro Social La Molinera
Presentaci贸n Centro Social La Molinera [Foto: 脷ltimoCero]
Consideramos, con todas las evidencias de nuestra parte, que tanto instituciones como propietarios han hecho dejaci贸n de funciones en la preservaci贸n de este espacio patrimonial, catalogado como Bien de Inter茅s Cultural por la Junta de Castilla y Le贸n en 1991. Con m谩s de 160 a帽os de historia, nos encontramos ante la antigua f谩brica harinera de La Perla, vinculada a la actividad agraria e industrial en torno al Canal de Castilla. Vivi贸 episodios tan relevantes como los Motines del Pan y resurgi贸 de sus cenizas tras un devastador fuego en 1912. Cientos de personas trabajaron entre sus muros, hasta que finalmente cesaron las actividades en 2006.

Despu茅s el edificio, como es bien sabido, ha sido objeto de operaciones especulativas de gran calado, transform谩ndose en un hotel de lujo cuyo responsable se fug贸 de la noche a la ma帽ana dejando a la plantilla sin cobrar su salario; por cierto, las trabajadoras han ganado recientemente el juicio al respecto pero a煤n no han cobrado sus n贸minas atrasadas, su finiquito ni sus indemnizaciones. Conviene recordar que para poder convertir la f谩brica en el primer y 煤nico hotel de 5 estrellas en la ciudad hubo que modificar el Plan General de Ordenaci贸n Urbana, y que tal operaci贸n se sald贸 con la imputaci贸n de una docena de personas, entre ellas Javier Le贸n de la Riva y su concejal de urbanismo. En esta rehabilitaci贸n se hizo adem谩s un uso fraudulento de los Fondos Europeos de Desarrollo Regional. Remarcamos lo sustancial de esta involuci贸n: de ser una pieza industrial importante y emblema de la soberan铆a alimentaria castellana a convertirse en un reducto para el turismo de unas pocas personas con elevadas posibilidades adquisitivas, y eso gracias el dinero de todas.

En los meses que siguieron al cierre del Marqu茅s de la Ensenada en enero de 2017, el inmueble fue desvalijado, se convirti贸 en un espacio de trapicheo y consumo de drogas, se destruy贸 o saque贸 gran parte del mobiliario y de las instalaciones de luz y agua. El s贸tano, donde a煤n permanece maquinaria de gran valor patrimonial, se encontraba parcialmente inundado. La tarde del 28 de abril de 2018 cay贸 la gota que colm贸 el vaso de toda paciencia. Un incendio provocado produjo numerosos da帽os en el interior del inmueble, siendo r谩pidamente sofocado por varias dotaciones de bomberos. Fue entonces cuando el Ayuntamiento procedi贸 a blindar este espacio, cerrando las entradas unas semanas despu茅s. Si a nivel privado e institucional se ha producido una evidente irresponsabilidad, nosotras creemos con firmeza que los motivos expuestos son suficientes para no eludir la nuestra como vallisoletanas.

En la sociedad del individualismo, del consumismo y del paradigma del emprendimiento, hemos venido para desarrollar un proyecto 煤til para la ciudad, para las vecinas de los barrios a nuestro alrededor y para los movimientos sociales. Hemos venido a emprender, s铆, pero no para alimentar beneficios particulares y lucrativos, sino para devolver a la comunidad un espacio inutilizado en parte gracias a fondos p煤blicos y que, de muros para dentro, se hab铆a convertido en un vertedero. Esos son los objetivos de esta iniciativa: recuperar y revalorizar socialmente el inmueble m谩s all谩 de las l贸gicas del mercado, poni茅ndolo al servicio de la gente. Que este edificio deje de ser s铆mbolo de entramados mafiosos, de chanchullos especulativos, de la vanidad y el lujo, para convertirse en un proyecto abierto a la cultura, a la solidaridad, al debate, al estudio y aprendizaje, al activismo, a la transformaci贸n social. En definitiva, que deje de ser un esqueleto vac铆o en el paisaje de Valladolid para convertirse en un organismo vivo gestionado por quienes no buscamos extraer de 茅l un enriquecimiento monetario.

Ante un modelo abusivo e inhumano que dificulta el derecho a una vivienda digna, consideramos leg铆timo que las personas busquen salidas individuales a su situaci贸n particular mediante la ocupaci贸n, pero no es esa la finalidad de este proyecto colectivo ni de este centro social. Aclaramos que La Molinera no tiene entre sus objetivos convertirse en una soluci贸n habitacional permanente para nadie, y que las personas que pernocten y hagan vida en el edificio lo har谩n en funci贸n de las necesidades del centro social.

Durante estos d铆as hemos estado haciendo inventario de todos los bienes muebles que permanecen dentro, hemos estado limpiando y acondicionando el lugar, pues queremos comenzar a la mayor brevedad posible con las actividades. Tenemos muchas ideas, que se ir谩n materializando en funci贸n de las capacidades y recursos que podamos ir dedic谩ndole al proyecto. Invitamos a todas las vecinas a que aporten sus propuestas y se animen a ponerlas en pr谩ctica aqu铆, porque La Molinera es, desde este momento, suya.

 


 

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