Financiación especulativa del hotel «Marqués de la Ensenada»

Pregunta escrita del diputado Alberto Garzón Espinosa al Gobierno de España

Desde la Molinera queremos dar a conocer este documento, que creemos que es de interés para el conjunto de la ciudadanía de Valladolid.

En él se recogen las aportaciones públicas con las que parcialmente se financió la operación de desmantelamiento de la Perla y la construcción del Hotel Marqués de la Ensenada. Estamos hablando de una subvención de más de 250.000 euros aportados por la Unión Europea (204.557,90€) y el Ministerio de Economía y Hacienda (51.139,48€). Es importante señalar que la Junta de Castilla y León puso todos los impedimentos posibles para que se pudieran conocer estos datos, por lo que se hubo de recurrir a preguntar directamente en el Europarlamento y en el Congreso de los Diputados para conseguir la información. Hemos considerado que tenía interés social ponerle números concretos a las irregularidades especulativas por las que el edificio ha pasado; solo hay que recordar la modificación ilegal del Plan General de Ordenación Urbana que posibilitó -entre otros- el chanchullo urbanístico del Marqués de la Ensenada y que ha llevado al banquillo a una docena de personas vinculadas a la cúpula de urbanismo del Gobierno municipal del Partido Popular.

Nos parece especialmente denunciable que en Castilla, un territorio afectado por la despoblación, la desindustrialización, el envejecimiento o la precariedad del sector agropecuario, fondos aportados por la Unión Europea se empleen para la reconversión de un edificio industrial catalogado como Bien de Interés Cultural en el único hotel de cinco estrellas de la ciudad, un negocio absolutamente innecesario y que ha resultado ser una ruina. Cabe recordar que según su propia definición, “el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) tiene como objetivo fortalecer la cohesión socioeconómica dentro de la Unión Europea corrigiendo los desequilibrios entre sus regiones”. No entendemos cómo esos más de 200.000 euros del FEDER inyectados al Marqués de la Ensenada pudieron ayudar al desarrollo de un territorio deprimido y aquejado de infinidad de problemas como el nuestro; parece más bien que, como en tantos otros casos, los especuladores parasitaron en beneficio propio los recursos públicos de todas y todos.

Han pasado cerca de dos años y medio desde que el Hotel Marqués de la Ensenada cerrase sus puertas de manera abrupta e irregular, dejando tirada a la plantilla; dos años y medio en los que ninguna institución -empezando por la Junta- se ha interesado por la situación de este BIC abandonado a su suerte. Pero también hace casi 11 meses desde que un grupo de personas de extracción popular pusimos en marcha el proyecto de la Molinera, superando retos tales como el de la limpieza y mantenimiento, el de la soberanía energética -conseguida hace un par de meses-, o el de la puesta en marcha de numerosas actividades y proyectos que nos están permitiendo enraizar al edificio con las necesidades del barrio.

A la antigua fábrica de harinas La Perla le quedan por delante muchos capítulos que escribir. Gobierne quien gobierne, la Molinera se defiende.

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